Introducción

Introducción

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.
Idea Vilariño

No sabe nombrar las cosas.

Destejo cada noche el telar
en movimientos similares
al abrazo de un contorno
que está borrando el tiempo.

No quiere nombrar las cosas.

Yo hilo mil palabras a puntadas,
revelo con vocales la pena,
con consonantes los besos
que no conocen ya su destino.

No puede nombrar las cosas.

Nos separan incontables pasos
que ya por fin se descubren,
no son los kilómetros la razón:
nuestras diferencias son insalvables.

Clara C. Scribá (1992, Madrid, España); Ya no, Ed. Huerga & Fierro, 2018

Callejón sin salida

Callejón sin salida

Ya sé que no hay salida,
pero dejad que siga por aquí.
No me pidáis que vuelva.
Se han clavado mis ojos y mi
carne,
y no puedo volver.
Y no quiero volver.
Ya no me gritéis más que no hay
salida
creyendo que no oigo,
que no entiendo.
Vuestras voces tropiezan en mi costra
y se caen como cáscaras
y las piso al andar.
Avanzo alegre y sola
en la exacta mañana
por el camino mío que he
encontrado
aunque no haya salida.

Carmen Martín Gaite (1925, Salamanca- 2000, Madrid, España); Poemas, Ed. Plaza y Janés, 2001

Ás veces digo amor

Videopoema realizado por la alumna Lorena Vázquez Codesido del IES Pintor Laxeiro de Lalín (Pontevedra)

Ás veces digo amor

Ás veces digo amor
e só teño silencio
ás veces digo patria
e sei soamente que esta é a terra que nos deron
e nela asento os meus pasos para sempre
sen máis preguntas ensarillando o vento
ás veces digo amor
e ninguén fala
e segue o tempo caendo lentamente
medido polo espasmo do reloxo
e ti pasas
sen mirar sen me mirar
como un pantasma enviso aqueloutrado
sen me ver
e sigo un pouco máis
calada
levo o selo do teu desleixamento sobre os beizos
e sinais no meu brazo da túa ausencia
levo o rostro mancado e os dentes malferidos
de tanto afastamento
ás veces verto os ollos sobre a terra
miro de esguello a fiestra do suicida
repito amor
e só ecoa o silencio no baldeiro.

Pilar Pallarés (1957, A Coruña, España); Sétima Soidade, Edicións da Sociedade de Cultura Valle-Inclán, 1984.

Cómo volver a escribir sobre lo mismo

300 poemas ya…

A Isabel Casas

CÓMO volver a escribir sobre lo mismo
si todas las palabras que articulo
desde el alvéolo azul de los quebrantos
están viejas, podridas, polvorientas,
se anudan a su propio pañuelo enmohecido
y se ocultan, oscuras e imposibles,
llagadas por el tiempo de la herida,
desde entonces tan torpes, imperfectas.
Porque busco otra cosa y no la encuentro,
un verbo luminoso para quemar la tarde,
que de pronto sea todo insensato amarillo,
que venga nuestra gente en la luz incendiada,
en la espita feliz de todas las burbujas
subiendo como locas, divertidas,
a respirar septiembre que es un nombre insensible
y no sabe que guarda el hueco de la pérdida,
que venga nuestra gente y que se quede
a merendar un sol como un relámpago
duradero, eso sí,
que sea duradero.
Sobre todo que sea duradero.

María Ángeles Pérez López (1967, Valladolid, España); Carnalidad del frío, Ed. Algaida 2000 (XVIII Premio de Poesía Ciudad de Badajoz)

Veneno

Veneno

Anoto a tientas signos.
Hago caligrafías para el fuego
que guarden lo que sirve a mi propósito.

Y me diréis: ha escrito otro poema.

Pero hay en esta página
una línea de sangre.

Aunque no sea para ti, lector,
más que un verso tan solo,
puedes poner tus labios
en su borde impregnado de cicuta,
lamer una tras otra estas palabras.

Verás cómo se vuelven en tu boca
agua con cieno, piedras de un derribo,
pequeños alacranes que abandonan
su raíz y su incendio en tu memoria.

Trinidad Gan (1960, Granada, España); Ed. Visor, 2018.

Bécquer y el rock and roll

Bécquer y el rock and roll

                                      I know it’s only rock’n’roll
                                                  But I like it
                                                    The Rolling Stones

Tú también has tenido doce años.
Tú también reconoces
el temblor de la piel abriéndose camino.
Has vivido el incendio de los ojos
que ven la intensidad por vez primera.

Es invierno. Mis dedos infantiles
empujan su avidez contra un poema.
Detrás está un muchacho con perilla
y ojos interminables de soñador sensual.
Las palabras me trepan por el pecho
como hormigas hambrientas…
De pronto, un golpe seco
dentro de la conciencia.
Igual que cuando escucho un rock’n’roll.

La región más extensa de significado.
Poesía es lo contrario de la muerte.
Esta certeza súbita de lo desconocido.

Quizá sea solamente rock’n’roll
pero me gusta.

Raquel Lanseros (1973, Cádiz, España); Leyendas del promontorio, Colección de poesía Encina de la Cañada, Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada, 2005

Poemas breves

Por eso donde muere la voz
nace el poema:
ese preciso lugar
en el que yace un suspiro.

Por eso escribimos aquello
que no puede ser dicho:
ese íntimo secreto
cosido a la piel
del poema.

En este papel que te acoge
al tiempo que te expulsa,
permaneces libre
palabra.

Sigo escribiendo
desde una inmensa necesidad
de silencio, desde la necesidad
de apropiarme de las palabras
para que, mías, puedan volar
en libertad.

Ángela Serna (1957, Salamanca, España); De eternidad en eternidad, Ediciones La Palma, 2006

Aprender a mirar

Aprender a mirar

Aprender a mirar de otra manera.
Aprender a confiar de un nuevo modo.
Aprender a esperar
como si el mundo se estuviera haciendo.
Aprender, aprender…
Aprender todo desde el entusiasmo
sin apoyar el corazón en lenguas muertas.
Aprender a vivir
continuamente:
ser los discípulos
de un profesor que no da títulos
que ejerce una sabiduría
provisoria y mudable:
ser los aficionados al conocimiento
los aprendices
para siempre
los que se morirán
ignorantes
de casi todo.

Francisca Aguirre (1930-2019, Alicante, España); Ensayo General. Poesía completa 1966-2000, Calambur, 2000