Los insectos son los besos del sol

Los insectos son los besos del sol

yo, que arriesgando mi propia vida
salvé insectos diminutos de morir ahogados
capaz de escuchar el temblor de sus antenas
bajo mi seco aliento
capaz de insuflar vida
capaz de detener la lluvia
con solo desearlo
capaz de hacer girar el sol
alrededor de tu boca
porque tu boca
siempre será el centro del universo
yo, que tenía superpoderes
que era inmortal y lo sabía
ahora no sé nada
ha llegado junio
y no sé nada

Isabel Bono (1964, Málaga, España); Extraído de (TRAS)LÚCIDAS. Poesía escrita por mujeres (1980-2016), Bartleby editores, 2016

Soledad

Soledad
(1 de febrero)

En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!
Abierto en mil heridas, cada instante,
cual mi frente,
tus olas van, como mis pensamientos,
y vienen, van y vienen,
besándose, apartándose,
en un eterno conocerse,
mar, y desconocerse.
Eres tú, y no lo sabes,
tu corazón te late, y no lo siente…
¡Qué plenitud de soledad, mar solo!

Juan Ramón Jiménez (1881, Moguer, Huelva – 1958, Puerto Rico), Diario de un poeta recién casado, extraído de Antolojía poética (sic), Ed. Cátedra, 1983

Advertencia

ADVERTENCIA

Se prohíbe pisar la palabra mañana,
escupir en las metas que aún no se han cumplido
y también contra el cielo que nos han regalado,
dejar a la intemperie
el corazón, manchado por la ira,
vomitar la saliva del beso que nos dieron anteayer
y cruzar los museos sin preguntar qué muertos
forjaron nuestra historia.

Katty Parra (1964, Murcia, España); Voces del viento sur. 30 poetas de la conciencia crítica; El Desvelo Ediciones, 2016

Residuos

Residuos

Para cuándo, señor alcalde, un
vertedero de poemas en la ciudad.
Cuándo podré, por fin,
convertir en materia útil
toda esta porquería que me inunda.
No me conformo con promesas, yo
quiero que su equipo de gobierno
desarrolle una planta
para el procesamiento de residuos poéticos
como Dios manda.
Tome esta bolsa de mentiras
y deles forma de verdad.
Me comprometo a no mezclar desechos:
en este cubo dejaré mis cuitas,
este otro será para las metáforas,
y aquí, en este rincón, la materia vanidosa
—altamente contaminante—.
lleve a cabo un proyecto novedoso
y ayude a mantener mi medio ambiente creativo
de un modo sostenible.

Seguro que uno de esos organismos inútiles
que hay por el mundo
le otorga un galardón igual de inútil.

Poner los nombres de poetas muertos
a colegios y calles es un gesto bonito,
pero no ayuda mucho.
Ya va siendo hora de que usted decida
qué hacer con toda esa basura
que nos invade.

Esto empieza a dar asco.

José Gutiérrez Román (1977, Burgos, España); Todo un temblor, Ediciones de la Isla de Sistolá, 2018

Desmemoria

Desmemoria

Separar de su función a la métrica.
Hacer un verso en dirección contraria
al pensamiento que quiere recordar.
Un verso que prediga que sus sílabas
son sólo la sutura de una historia
que el poeta no sabe que ha vivido.
Y, sólo así, irse de él como quien llega
a un sitio en el que nunca le esperaron,
para que el dolor no sepa a quién volver
muriéndose por dentro de imposible.

Carlos Contreras Elvira (1980, Burgos, España); El eco anticipado, Ed. Pre-Textos, 2011. III Premio de Poesía Joven de RNE, 2010

Recuerdas la playa

¿Recuerdas la playa?

¿Recuerdas la playa
Revestida de cristales amargos
Sobre los que
No podíamos caminar descalzos?
¿El modo en que
Mirabas el mar
Y decías que me escuchabas?
¿Recuerdas
Las gaviotas histéricas
Girando en el tañido
De campanas de iglesias invisibles
Y los peces como santos patrones,
El modo en que
Corriendo, te alejabas
Hacia el mar
Y me gritabas que te hacía falta
Distancia
Para contemplarme?
La nieve
Se apagaba
Enredada entre las aves
En el mar;
Con una desesperanza casi alegre
Yo miraba
Tus huellas en el mar
Y el mar se cerraba como un párpado
Sobre el ojo, dentro del cual yo esperaba.

Ana Blandiana (1942, Rumanía); Octubre, noviembre, diciembre (1972), Ed. Pre-Textos, 2017

A las órdenes del viento

A las órdenes del viento
Para todos los que sienten que no están al mando

Me habría gustado ser discípula de Ícaro.
Hubiera sido hermoso festejar
las bodas de Calixto y Melibea.
Me habría gustado ser
un hitita ante la reina Nefertari
el joven Werther en Río de Janeiro
la deslumbrante dama sevillana
por la que Don José rechazó a Carmen.
Yo quisiera haber sido el huerto del poeta
con su verde árbol y su pozo blanco
el inspector fiscal
con el que conversara Maiakovski.
Me habría gustado amarte. Te lo juro.
Sólo que muchas veces la voluntad no basta.

Raquel Lanseros (1973, España), A las órdenes del viento. Antología poética ampliada (2005-2015), Ed. Valparaíso, 2015

Ya es de noche en algún lugar

Ya es de noche en algún lugar

Ya es de noche en algún lugar,
alguien está sacándose las medias,
metiéndose en la cama,
tomando el último vaso de coca del día,
fumando la última seca del día
antes de lavarse los dientes,
sacándole la correa a su perro
después de llevarlo a pasear
por lo menos una vuelta a la manzana,
apagando el teléfono
o enchufándolo,
mandando un buenas noches
un te quiero mucho
un te extraño
un nos vemos mañana
un me gustaría dormir con vos
un tu lado de la cama está frío.
Ya es de noche en algún lugar,
alguien está cocinando para
la persona que más quiere
en el mundo,
partiendo los fideos
por la mitad
para que entren en la cacerola
mientras la salsa burbujea
en la otra hornalla.
Ya es de noche en algún lugar,
alguien está escribiendo un poema
para que oscurezca más rápido,
más temprano.

Valentina Varas (1991, Argentina);  De todas las cosas que nunca entendí siempre vas a ser mi favorita; Ed. Liliputienses, 2018.