De los yugos

De los yugos

Esta vida se les va llenando de vacíos.
Se han limpiado tantas veces de sangre
las almas y la boca, han resistido
la cencellada y los sabañones,
el peso de la pala enferrujada que cava
para sus propios difuntos, saben bien
que no hay lumbre para el niño que agoniza.
Esta vida se les va llenando de vacíos.
Me dice mi padre que en estos campos
mudos aprenda a acallar las palabras
porque todo lo que no es silencio, hija,
acaba por ser aullido.

Maribel Andrés Llamero (1984, Salamanca, España); Autobús de Fermoselle, Ed. Hiperión, 2019 (Galardonado ex-aequo con el XXXIV Premio Hiperión de Poesía 2019)

La vida responsable

La vida responsable

Conducir sin tener un accidente,
comprar desodorante y macarrones
y cortarles las uñas a mis hijas.
Madrugar otra vez, tener cuidado
de no decir inconveniencias, luego
esmerarme en la prosa de unos folios
que me importan exactamente un bledo
y darme colorete en las mejillas.
Recordar la consulta del pediatra,
contestar al correo, tender ropa,
declarar los ingresos, leer libros
y hacer unas llamadas por teléfono.
Me gustaría permitirme el lujo
de tener todo el tiempo que quisiera
para hacer un montón de cosas raras,
cosas innecesarias, prescindibles
y, sobre todo, inútiles y bobas.
Por ejemplo, quererte con locura.

Amalia Bautista (1962, Madrid, España); Cuéntamelo otra vez, Ed. La Veleta, 1999

Vuelta a la poesía

Vuelta a la poesía

Otra vez vuelvo a ti.
Cansada vengo, definitivamente solitaria.
Mi faltriquera llena de penas traigo, desbordada
de penas infinitas,
de dolor.
De los desiertos vengo con los labios ardidos
y la mirada ciega
de tanto duro viento y ardua arena.
Abrazada de sed,
vengo a beber de tus profundos manantiales,
a rendirme en tus brazos,
hondos brazos de madre, y en tu pecho
de amante, misterioso,
donde late tu corazón como un enigma.
Ahora
que descansando estoy junto al camino,
te veo aparecer en cada cosa:
en la humilde carreta
en que es más verde el verde de las coles,
y en el azul en que la tarde estalla.
Humilde vuelvo a ti con el alma desnuda
a buscar el reflejo de mi rostro,
mi verdadero rostro
entre tus aguas.

Piedad Bonnett (1951, Colombia); De círculo y ceniza, Ediciones Uniandes, 1989

Vas al corte inglés y en la planta de los cosméticos

Vas al Corte Inglés y en la planta de los cosméticos
te embelesas ante las promesas de juventud eterna.

La dependienta de la firma Lancaster
pintada como una geisha te vende un pintalabios que no usarás nunca
porque si bien te precisa la forma de la boca
te acentúa las finas y transversales líneas del labio superior.

Pagas y te regala una muestra del perfume Lovely
de Sarah Jessica Parker.

La dependienta de la firma Helena Rubinstein
de piel madura mal disimulada
bajo dos dedos de Face Sculptor Make-up Rich Lifting Foundation
te vende una crema de noche reafirmante que no te pondrás nunca.

Porque después de ordenar la cocina ordenar las palabras
lavadas con los platos y las cucharas después
de meter en la bañera
los sueños sucios y los pensamientos opacos
te estirarás en el sofá y te llenarás de la porquería
que lanza la televisión.

Pagas y te regala una muestra de perfume Lovely
de Sarah Jessica Parker.

Pero no te perfumarás. El aroma de Lovely
no es compatible con la piel de tus recuerdos.

Vas al Corte Inglés i a la planta dels cosmètics
t’embadaleixes davant les promeses de joventut eterna.

La dependenta de la firma Lancaster
pintada como una geisha et ven un pintallavis que no empraràs mai
perquè si bé et precisa la forma de la boca
t’accentua les fines i transversals línies del llavi superior.

Pagues i et regala una mostra del perfum Lovely
de Sarah Jessicar Parker.

La dependenta de la firma Helena Rubinstein
de pell madura mal dissimulada
sota dos dits de Face Sculptor Make-up Rich Lifting Foundation
et ven una crema de nit reafirmant que no et posaràs mai.

Perquè després de desar la cuina desar les paraules
escurades amb els plats i les culleres
després de ficar a la banyera
els somnis bruts i el pensaments opacs
t’estiraràs al sofà i t’ompliràs de la porqueria
que llença la televisió.

Pagues i et regala una mostra de perfum Lovely
de Sarah Jessica Parker.
Però no et perfumaràs. El aroma de Lovely
no és compatible amb la pell dels teus records.

Antònia Vicens (1941, Mallorca, España); Lovely, Ed. Saltadera, 2017. (Traducción del catalán Carlos Vitale). Ha sido Premio Nacional de Poesía 2018.

La noche

A noite


Prepárome contigo para cruzar a noite,
igual que os músculos se preparan para o movemento
e a quietude se prepara para a présa.
Non creo na identidade ruin o ben e a beleza.
Creo na pel da noite, en que no mundo hai pregos,
dimensións incontables e deformes, e o silencio dos astros
pode ser un estrondo sen harmonía ninguna,
e non hai unha lei do relampo nin unha lei do vento.
Porque en ti non desexo nada que a outras mulleres
poidan desexar e outros homes admiren.
Sei ver, sen conmoverme, a. dúas partes distintas
do teu rostro, e o xeito no que unha emprega a linguaxe
da outra para ocultar o distintas que son entre si,
e con respecto a aquilo que o rostro garda.
Non podo adiviñar os teus segredos porque un segredo
non pode adiviñarse, pero vexo que os hai
e gústame que os haxa, e atrévome a medir a fondura
do que calas. Son o lunn cravado no ventre
dos cávalos. A fouce que cando arde curva o ferro
(«Para o relampo, o ferro é mel.
Todos vivimos segundo o noso código»).

La noche


Me preparo contigo para cruzar la noche,
igual que los músculos se preparan para el movimiento
y la quietud se prepara para la prisa.
No creo en la identidad entre belleza y bien.
Creo que en la piel de la noche, en que el mundo hay pliegues,
dimensiones incontables y deformes, y que el silencio de los astros
puede ser un estruendo sin ninguna armonía,
y no hay ley del relámpago ni ley del viento.
Porque en ti no deseo nada que otras mujeres
puedan desear o que otros hombres admiren.
Sé ver, sin conmoverme, las dos partes distintas
de tu rostro, y la manera en que una emplea el lenguaje
de la otra para ocultar lo diversas que son entre sí,
y con respeto a aquello que el rostro guarda.
No puedo adivinar tus secretos porque un secreto
no puede adivinarse, pero veo que los hay
y me gusta que los haya, y me atrevo a medir la hondura
de lo que callas. Soy la luz clavada en el vientre
de los caballos. La hoz que cuando arde curva el hierro
(«Para el relámpago, el hierro es miel.
Todos vivimos según nuestro código»).

María do Cebreiro (1976, A Coruña, España); La cuarta persona del plural. Antología de poesía española contemporánea (1978-2015), Ed. Vaso Roto, 2016

(Traducción de la autora)

Cuando en la tarde aparezco en los espejos

Cuando en la tarde aparezco en los espejos
Cuando yo y la tarde queríamos unirnos
Tristemente nos despedimos
Tristemente nos hablamos en el espejo que disuelve las imágenes
Quién soy entonces
Quizás por un momento
De verdad soy yo que me encuentro

Quién soy yo sino nadie
Alguien que quisiera pasarse los días y los días
Como un solo domingo
Mirando los últimos reflejos del sol en los vidrios
Mirando a un anciano que da de comer a las palomas
Y a los evangélicos que predican el fin del mundo

Cuando en la tarde no soy nadie
Entonces las cosas me reconocen
Soy de nuevo pequeño
Soy quien debiera ser
Y la niebla borra la cara de los relojes en los campanarios.

Jorge Teillier (Chile 1935-1996) fue un poeta de la llamada «generación literaria de 1950»

Dice que la vida es muy larga

Dice que la vida es muy larga
aunque a veces se paguen rescates abusivos

por un amortiguado
existir
por un manojo
de perejil pequeño

me dice mi frutera
¿quiere usted perejil?
y yo recuerdo que en la cocina sobran esas cosas
pero asiento obediente
para que no se estrelle
su gesto contra el suelo

mi frutera
es la mejor persona con la que cruzo hoy
unas palabras

Esperanza Ortega (1953, Palencia, España), Hilo solo, Ed. Visor, 1995

Déjame acariciarte lentamente

SUCESIVA

Déjame acariciarte lentamente,
déjame lentamente comprobarte,
ver que eres de verdad, un continuarte
de ti misma a ti misma extensamente.
Onda tras onda irradian de tu frente
y mansamente, apenas sin rizarte,
rompen sus diez espumas al besarte
de tus pies en la playa adolescente.
Así te quiero, fluida y sucesiva,
manantial tú de ti, agua furtiva,
música para el tacto perezosa.
Así te quiero, en límites pequeños,
aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa,
y tu unidad después, luz de mis sueños.


Gerardo Diego, Alondra de verdad, 1926-1936

El color de la lluvia

Poema recitado por la poeta Ángela Serna

El color de la lluvia 

¿De qué color es la lluvia cuando llega a tu piel?
¿y de qué color cuando llega a la mía?
¿De qué color es cuando se conjugan los colores
y chispas de nuestro juego amoroso?
A veces somos lluvia y fuego,
a veces  tímidas nubes al acecho.

¿De qué color es la tierra cuando la lluvia la acaricia
y cuándo el goce de su unión la hace danzar?
¿Y de qué color es el río que limpia todo
y cuando la lluvia huye sin destino?
A veces soy burbuja al aire
a veces chispa de colores.

¿De qué color es la hierba que nos acoge
cuando nuestra pasión busca un cobijo?
¿Y de qué color son mis miedos y ansiedades
cuando la luz de mi ser se va apagando?
Y el firmamento con guiños húmedos
calma mis ardores.

Y hoy llegó la lluvia vestida de luces
Iluminando mi inhiesta sombra,
traía el mensaje de los dioses.
Lluvia de colores al infinito
tu color es del corazón que te ama,
generosa y amada lluvia.

Parapa limpin    

¿Ima llimpiyuqmi para qaraykiman chayaptin?
¿Ima llimpiyuqtaq ñuqapa qarayman chayakuptin?
¿Ima llimpiyuqtaq llimpikuna, k’achachaykunapas,
kuyanakunchik pukllakuspa  tinkuptinku?
Huk kutikuna parapas ninapas kanchik
hukkunataq qawapayaq mancharisqa puyukuna.    

¿Ima llimpiyuqtaq pacha, para wayllukuptin,
kusikuyninpas kuskachakusqanrayku tusuchirqa?
¿Ima llimpiyuqtaq  mayu llapanta aytiptin
parapas maykamapas  ayqichirqa?
Huk kutikuna puqpu wayraman kani
Hukkunataq llimpipa llipipiqyaynin. 

¿Ima llimpiyuqmi  qiwa chaskiwaptinchik,
maypi kuyakuyninchik maytukuyta maskaptinku?
¿Ima llimpiyuqtaq manchakuyniy  munakuyniypas
kawsaypa k’anchaqnin wañukuchkaptin?
Hanaq pachataq uqhusqa  ch’imsikunawan
rupayniykunata qasillachinku.       

Kunantaq para kanchaq pachanwan chayamun,
kaspiyasqa llantuyta kanch’arispa,
apupa kachasqanta  apamurqa.
Llimpiq para mana tukuyniyuq
 llimpiykiqa kuyakuqniykipa sunqunmi
mana michaq  wayllukusqay para. 

Gloria Cáceres Vargas (1947, Perú); Un otoño azul;  Cuervo Editores – Alianza Francesa de Arequipa, 2018. Traducción al quechua de la escritora.