XXVII

XXVII

A usted le doy una flor,
si me permite,
un gato y un micrófono,
un destornillador totalmente en desuso,
una ventana alegre.
Agítelos.
Haga un poema
o cualquier otra cosa.
Léasela al vecino.
Arrójela feliz al sumidero.
Y buenos días,
no vuelva nunca más, salude
a cuantos aún recuerden
que nos vamos pudriendo de impotencia.

José Ángel Valente, Treinta y siete fragmentos, 1971

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *