La verdad que hay en la mentira
Al lector se le llenaron de pronto
los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
—¿ Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
— Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.
Ángel González, Nada grave, 2008