Eres un verdor tranquilo de una lluvia
anaranjada entre las nubes, que la calma,
eres como un pájaro -tús alas como estrellas-
tú siempre retomando amigo amor amigo mío
verdad tranquila entre mis ojos

recuerdo mío sueño de mí
ahora que por fin te reconfortan mis poemas
y mi voz se te hace dulce como un niño
ahora amor tú eres mi llanura eres una
risa en aquel bar lleno de flores
ahítas de verano
y eres mi calor profundo desde el cielo.

Y me dices que se acerca presuroso
ardiente si tú quieres y desnudo;
yo preparo una fogata por si ajena
la luna se destiñe de mirarnos
y necesitas una luz o una escalera
yo aquí estoy amor dormido
entre resquicio de bondad que permanece
atado entre tu vientre y la vereda.

 Foto de Asís G. Ayerbe

Juan Gallego Benot (1997, Sevilla, España); Oración en el huerto, Ed. Hiperión, 2020. Poema extraído del periódico Diario de Burgos (sábado, 8 de febrero de 2020). El poemario es el ganador del II Premio de Poesía Joven Tino Barriuso.

Poema de cuando estudio matemáticas bellas

Poema de cuando estudio matemáticas bellas

Aquí hay que piar
porque esto es una gran tormenta.
El cielo negro en marzo es una tarde
de domingo tan vivo y chocolate en casa.
Nuestra suma da esos resultados
y digo que el operador es
neutro, enamorado del verso
que no romperá sus plumas.
Pero si el resultado llega a cinco
le restarás cinco y dirás que la resta
es lo que queda. Y sigue.
O comprueba si ha aparecido un amor,
una mancha que sea tu propio inverso,
soledad.


Pureza Canelo (1946, Cáceres, España), Cuatro poéticas, Ed. Pre-Textos, 2011

El chico que esperaba la lluvia

El chico que esperaba la lluvia

Ahí era marzo,
de no sé qué año,
pero un marzo bulímico
de poemas bajo cero
y violines sin corcheas,
con la boca mediootoño medioinvierno.

Estaba yo sentado sobre una cicatriz,
sobre el corpiño de una herida,
mirando hacia un lado
donde estábamos tú y yo,
mirando al otro –
en mi vida yo-sin-ti.

La comparación atroz
de una imagen frente a la otra,
la vida diferente, la puerta de salida.

Solo faltaba una cosa:
convencerme definitivamente
de que frente a ti
solo sería un campesino
esperando la lluvia
en el país de la sequía.

Marwán (1979, Madrid, España); Una mujer en la garganta, Ed. Planeta, 2021.

La voz de una huella

La voz de una huella
Lo cierto es que le quise.
No puedo negarlo
porque moldeé mi cuerpo
para que encajáramos.
Yo me deshice,
sin tener en cuenta los límites,
para contener a otro.
Así fue como apareció este hueco.
Hay que estar enamorado para convertirse en plastilina
¿sabes?
Entonces te transformas,
y cuando se va nada vuelve a su sitio.
Somos barro y el desamor nos seca.
Así fue como apareció este hueco.
Debes saber que ahora
él y yo somos esto,
y no tengo intención de cambiarlo.
No quiero a alguien que llene mis vacíos,
si acaso,
alguien a quien no le importen
y encuentre su espacio entre todos ellos.
Creo que es la única manera de que las heridas abandonen su murmullo.
Cuando un nuevo amor habla,
las cicatrices se apagan en silencio.

De Nenad Stojkovic – Little girl holding plasticine., CC BY 2.0


Andrea Valbuena (1992, Barcelona, España), Mágoa, Ed. Valparaíso, 2016. I Premio Valparaíso de Poesía

Porque a veces

Porque a veces
sumar resta

Porque a veces
restar multiplica

Porque uno más uno
pueden ser más que dos

Porque dos menos uno
puede ser mucho más
que uno

Antes:
tú y yo

Durante:
yo-tú – tú más tú – tú más yo

Después:
tú más o menos tú
yo más o menos yo

Aurora Tabar Inda; Poesía en el camino. Antología poética (2011-2014). Olmillos de Sasamón (Burgos), Editado por la Institución Fernán González, 2015