Credo

Credo

Creo que mi poesía nace de la felicidad, de esa conciencia dolorosa de ser feliz sin motivo, ser feliz como una necesidad intransigente que no admite los momentos de tristeza, que exige la risa, el sol, a lo largo de todos los días, en los ratos más inesperados porque para escribir necesito ser feliz, sentirme como un caballo relinchón, explotar las palabras como malinchazos, llenarme de maleza cosquillosa hasta el borde, hasta que se me salga el alma, el goce que me hace poeta.

Gioconda Belli (1948, Nicaragua); Sobre la grama, Ed. Terapias verdes/ Navona, 2017

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *